Estableciendo las raíces
Elementos: Tierra y Agua
En esta primera sección establecemos las bases del equilibrio desde lo esencial: la relación entre el cuerpo, la respiración y la tierra.
Aquí construimos el “suelo interno” que sostiene toda la práctica. En lugar de buscar balance como un esfuerzo, entrenamos al cuerpo para organizarse desde la base, cultivando alineación, activación consciente y estabilidad suave.
Integramos los elementos tierra y agua:
la tierra como soporte y estructura, y el agua como adaptabilidad y fluidez dentro de esa estructura.